AUTOCONSUMO FOTOVOLTAICO

Una instalación fotovoltaica para autoconsumo suele estar compuesta por un grupo generador (formado por una extensión de paneles fotovoltaicos estructurados en hileras y orientados a -15º respecto al Sur para optimizar la producción solar las primeras horas del día), controladores de inyección (en caso necesario), inversores y un contador eléctrico.

Durante las horas de insolación los paneles solares producen energía eléctrica en forma de corriente continua que el inversor transforma en corriente alterna. La electricidad generada se consume de forma directa, sin acumulación. Los inversores se colocaran tan cerca como sea posible al punto de conexión, éstos sincronizan la onda eléctrica generada con los valores de tensión y frecuencia de la red eléctrica, sin generar corriente en caso de ausencia de tensión en la misma red. Los inversores funcionan como fuente de corriente, auto conmutados, siguiendo el punto de máxima potencia del generador y no pueden funcionar en modo aislado. Disponen de protecciones contra los cortocircuitos en alterna, la tensión y frecuencia de la red fuera de rango, y, las sobretensiones y perturbaciones de la red.

Existen una gran cantidad de instalaciones fotovoltaicas conectadas a la red, con una amplia variedad de formas y composición, todas ellas con conexión a la compañía eléctrica, es por ello que se deben ajustar al Real Decreto RD 900/2015 de 9 de octubre de 2015, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las distintas modalidades de suministro de la red eléctrica con autoconsumo y de producción con autoconsumo.

APLICACIONES PARA EL AUTOCONSUMO FOTOVOLTÁICO

  • Electrificación de viviendas, edificios, naves industriales,…
  • Señalización pública
  • Aplicaciones mixtas con otras energías renovables